Mundo Interior. Mundo Exterior.

cover (2)

“No podrás disfrutar del mundo hasta que no sientas fluir el mar por tus venas, hasta que no te vistas de cielo y no te corones con las estrella y te consideres el heredero único del mundo entero y más que esto, pues en el viven hombres que, como tú, también son los únicos herederos”.

Thomas Traherne (1638-1674) “Jahrhunderte der Meditation”.

1

¿Cuál es la verdadera realidad? ¿La sobria imagen del mundo de los científicos o la arrebatada imagen del místico?

Las experiencias científicas o místicas -espontaneas o influidas- por el uso de determinadas drogas llevaron al Dr. Albert Hoffman, descubridor del LSD-25, (la dietilamida de ácido lisérgico) a plantearse esas preguntas. Y escribirlas en un bello texto en forma de cinco ensayos.

Albert Hoffman penetró en esa realidad filosófica desde una nueva perspectiva. Sus respuestas van desde el humanismo al misticismo, entre lo real y lo alucinado. No se conforma con la ciencia. No se conforma con la mística. Da un paso más allá y nos acerca al mundo de la bella chica con los ojos calidoscopios en el cielo con diamantes.

Einsichten. Ausblicke”. “Mundo Interior. Mundo Exterior”. Sería una traducción aproximada pues en alemán Einsichten es mucho más que “mundo interior”, es introspección, búsqueda de Uno mismo, revelación del Ego. Ausblicke, igual más de lo que esta fuera de nuestra realidad, o nuestra pertenencia, es el mundo Todo que nos arropa y arrebata.

2

Escribe Albert un párrafo:

Si en este destino se incluye la felicidad como objetivo -tal y cómo lo formuló Tomás de Aquino: ultima finis vitae humanae beatitudo est- y si la felicidad supone un requisito de seguridad, entonces se podrá deducir de la evolución de la humanidad hasta nuestros días que el pensamiento de la humanidad debe evolucionar desde la oscuro felicidad de la seguridad en una forma de existencia imaginaria, como suponen los mitos de la historia, a la felicidad de una existencia luminosa, plenamente consciente y vivida en libertad y en autorresponsabilidad”.

Hoffman nos recuerda una anécdota en uno de sus viajes con LSD, aquel del Emperador Celestial que dice: mi jardín. Y, siente a lo lejos, la risa de su jardinero. Nos propone un viaje dónde la dignidad del hombre se complazca en su libertad, pues una de los mayores males de la humanidad proviene de su dualismo, provee las herramientas para ser conscientes de nuestra finitud, de nuestra posibilidad de inmersión en la realidad de la libertad en lo interior y lo exterior.

Walter Vogt después de probar el LSD escribió: Leary encarcelado. Gelpke muerto. Los curas en asilos? ¿Es ésta psicodelia revolución? ¿Habíamos tomado en serio algo con que solo se debe jugar o al contrario?

Al contrario quién dice que la revolución no se puede hacer jugando.

 

Esta entrada fue publicada en Escritos Fraccionados. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Mundo Interior. Mundo Exterior.

  1. Duda dijo:

    Si continúo opinando acá, se mantendrá vivo Carpe Diem?

    No me resigno a que se pierda, a que lo archiven, a que se llene de polvo tanta poesía, tanto amor al prójimo aún cuando la mayoría no lo haya entendido así, tanta tecnología repartida, a que los libros propuestos dejen de estar a la mano de todos los que no pueden accederles.

    Es injusto ponerle coto a la sabiduría, al afán de hacer crecer a través de la lectura.

  2. Maritza dijo:

    Gracias por tanta enseñansa, que Dios los bendiga hoy y siempre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *